¿Qué es una sociedad comanditaria y cuándo interesa constituirla?
Cuando varios socios deciden iniciar un negocio, lo más habitual es que se decanten por la figura de la sociedad limitada. En menos casos, se opta por la anónima. Pero existen otros tipos de sociedades que, en ciertos casos, pueden resultar más interesantes para los intereses de los partícipes. Es el caso, por ejemplo, de la sociedad comanditaria.
¿A qué se llama sociedad comanditaria?
Se denomina así a la figura legal societaria que se constituye cuando hay dos tipos de socios: los que van a dirigir la empresa y los que solo desean participar como inversores, sin intervenir en la gestión. De este modo, se habla de:
- Socios colectivos.
- Socios comanditarios.
Los primeros son los encargados de administrar el negocio y, por tanto, responden de las deudas que genere de manera personal ilimitada y solidaria con su propio patrimonio. En cambio, los segundos aportan capital inversor, pero no participan en la gestión cotidiana. Asimismo, su responsabilidad queda limitada a lo que se hayan comprometido a aportar.
Sin embargo, esto no significa que estén al margen de la marcha de la empresa. Participan en ella a través de la junta general de accionistas. Como es lógico, para constituir este tipo de sociedad al menos uno de los socios debe ser de tipo colectivo.
Por ejemplo, imaginemos que dos personas, un cocinero y un jefe de sala, quieren abrir un restaurante, pero carecen de dinero. Para conseguirlo, convencen a una tercera persona que lo invierte, pero no desea preocuparse del día a día. En este caso, les podría interesar constituir una sociedad comanditaria en la que los primeros serían socios colectivos y este último comanditario.
Tipos de sociedades comanditarias y capital social mínimo
Como la limitada, esta figura societaria se constituye mediante escritura pública que debe inscribirse en el Registro Mercantil y publicarse en el boletín de este organismo. Es importante saber que los nombres de los socios comanditarios no pueden figurar en la denominación social. Si aparecieran, tendrían que responder como los colectivos por las deudas, pero no tendrían por ello más derechos.
Existen dos clases de sociedades comanditarias. La más básica o simple no requiere de un capital mínimo legal y es de tipo personalista. En cambio, la denominada por acciones es más compleja y exige un capital social de 60 000 euros, que debe estar dividido, como su propio nombre indica, en acciones.
¿Cuándo es aconsejable este tipo de sociedad?
Se puede recurrir a esta figura societaria cuando el negocio necesita liquidez, pero sus propietarios no quieren perder su poder de decisión. También cuando hay inversores que quieren entrar en la empresa, pero no intervenir en su gestión diaria, o si se busca una dirección administrativa más concentrada.
No obstante, los socios colectivos deben saber que la sociedad limitada les ofrece una protección más clara de su patrimonio personal.
En conclusión, la sociedad comanditaria puede resultar una buena opción para negocios con accionistas que no desean intervenir en la gestión de la empresa. Pero, si tiene alguna duda respecto a este tema o a cualquier otro de tipo fiscal o laboral, consúltenos en nuestras oficinas de Oviedo o Gijón. Estaremos encantados de atenderle.
Fuente: El Derecho. Ediciones Lefebvre.